Como sabemos el verano es una época que invita a pasar más tiempo fuera de casa, disfrutando del sol y la playa. Al pasar más tiempo al aire libre también estamos más expuestos a los efectos de la radiación solar sobre nuestra piel.

Como hemos contado en otras ocasiones, una de las señales que deja el sol sobre nuestra dermis son las manchas. Estas manchas se pr0ducen por una “acumulación de luz” y se van desarrollando a lo largo de nuestra vida. Suelen aparecer entre a partir de los 35 o 40 años en las zonas más expuestas al sol. Es decir, la cara, las manos y el escote en las mujeres.
Estas manchas, aparte de tener un carácter antiestético, también nos pueden dar pistas sobre el estado de salud de nuestra piel. Es muy importante que estemos atentos, ya que pueden evolucionar y derivar en cáncer de piel.

¿En qué debemos fijarnos al examinar nuestra piel?

Primeramente hay que revisar manchas, lunares o pecas y detectar si han sufrido alguna modificación como:

  • Cambio de tamaño, color o forma.
  • Son diferentes del resto; asimétricos; tienen un tacto áspero o varios colores.
  • Son mayores de 5 mm.
  • Pican, sangran, tienen una superficie brillante, y parecen una herida pero no cicatrizan.
  • Además no debemos excluir ninguna zona de nuestro cuerpo. debemos recordar prestar especial atención a las “zonas olvidadas” como las palmas de las manos, las plantas de los pies, las orejas, etc….


En la Web de Euromelanoma nos detallan cómo debemos revisar siguiendo un protocolo muy sencillo:

  • Empezamos por la cara, la nariz, los labios, la boca y las orejas (también por detrás de estas)
  • El cuero cabelludo (usa un peine para separar el pelo).
  • Las manos, las palmas y el dorso y entre los dedos.
  • Levantar el brazo para examinar su parte interna y la axila.
  • El cuello, el pecho, entre los senos y por debajo y la parte superior del cuerpo.
  • Examinar la nuca y la espalda. Nos podemos ayudar de un espejo.
  • Revisar los glúteos y la parte de atrás de las piernas.
  • Plantas de los pies y los espacios entre los dedos.

 

Acude al dermatólogo para revisar tus manchas

Aunque la autoevaluación es muy importante, es el dermatólogo quien nos va a hacer un diagnóstico y un seguimiento más fiable.

Gracias al examen con la dermatoscopia digital podemos revisar, guardar y comparar tus datos de un chequeo a otro. La dermatoscopia es la técnica más precisa, nada invasiva y sencilla. El dermatoscopio amplía el tamaño de la piel para poder observar detalles que a simple vista no se pueden apreciar

Es aconsejable acudir al dermatólogo, especialmente a aquellas personas cuyas características las hacen más propensas al cáncer de piel (piel clara, quemaduras solares, mucha exposición al sol,antecedentes familiares, etc…)

No lo pienses más, a la vuelta de vacaciones acude al dermatólogo para que vea el estado en el que se encuentra tu piel. Una detección temprana de una lesión en la piel puede significar una gran diferencia en el tratamiento contra el cáncer.

Fuentes.

Euromelanoma

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