Las personas que padecen vitiligo presentan despigmentación en distintas zonas de la piel lo que le da el aspecto de tener una piel “parcheada”. Estas manchas se produce por un mal funcionamiento de las células que producen la melanina (melanocitos) lo que ocasiona la pérdida de color en distintas zonas de la piel. De hecho no se sabe exactamente si las células dejan de cumplir su función o simplemente mueren. Esto puede estar relacionado con:

  • Un trastorno en el cual el sistema inmunitario ataca y destruye los melanocitos de la piel.
  • Antecedentes familiares (hereditario).
  • Un evento desencadenante, como una quemadura solar, un episodio de estrés o la exposición a productos químicos industriales.

¿Qué zonas afecta el vitiligo?

Como hemos mencionado antes, el vitiligo  se desarrola cuando las células encargadas de la producción de melanina fallan. La melanina es la responsable de determinar el color tanto de la piel como del pelo, por lo que esta enfermedad puede surgir en distintas zonas del cuerpo incluyendo al cabello y al interior de la boca.

¿Quién puede verse afectado por el vitiligo?

Aunque el vitiligo afecta a todo tipo de pieles, las personas con pieles oscuras son más perceptibles de padecerla. Además, puede comenzar a cualquier edad aunque suele aparecer con mayor frecuencia antes de los 20 años. Esta afección no pone en riesgo la vida del paciente ni es contagiosa pero sí provoca un mayor riesgo de padecer:

  • Angustia social o psicológica.
  • Quemaduras de sol y cáncer de piel.
  • Problemas en los ojos, como inflamación del iris (iritis).
  • Pérdida de la audición.

El tratamiento del vitiligo puede restablecer el color de la piel afectada. Pero no previene la pérdida continua del color de la piel ni evita su recurrencia.

Síntomas

La principal caraterísticas de esta afección es la pérdida de pigmentación regular en la piel. Generalmente suelen aparecer primero en las zonas expuestas al sol, como las manos, los pies, los brazos, el rostro y los labios.

Algunos signos de vitiligo son:

  • Pérdida de pigmentación irregular en la piel
  • Coloración blanca o gris prematura del cabello en el cuero cabelludo, las pestañas, las cejas o la barba
  • Pérdida de color en los tejidos que recubren el interior de la boca y la nariz (membrana mucosa)
  • Pérdida o cambio de color en la capa interior del globo ocular (retina)

EL vitiligo se clasifica en distintos tipos dependiendo del tipo de mancha que aparezcan:

  • Vitiligo generalizado. Este es el tipo más frecuente y se caracteriza por presentar manchas simétricas sin color de por todo el cuerpo.
  • Vitiligo segmentado. Este tipo se carcteriza por presentar manchas solo en un lado o parte del cuerpo. Tiende a presentarse a una edad más temprana, progresa durante un año o dos y luego se detiene.
  • Vitiligo localizado o focal. Es cuando aparecen en una sola parte del cuerpo.

Esta es una enfermedad cuyo progreso es difícil de predecir. En algunos casos, las manchas dejan de formarse sin tratamiento, aunque en la mayoría la pérdida de pigmentación se extiende y con el tiempo afecta a la mayor de la superficie del cuerpo. En raras ocasiones, la piel recupera su color.

Si notas algún cambio de pérdida de color en zonas de la piel, ojos o pelo es conveniente que acudas al dermatólogo. Aunque hoy por hoy el vitiligo no tiene cura el tratamiento puede ayudar a detener o retrasar el proceso de cambio de color y recuperar algo del color de la piel.

 

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